02 febrero, 2009

Cuatro días felices

Estos últimos cuatro días han resultado ser más que maravillosos: buen tiempo, buenas excursiones y sobre todo buena compañía.

El día de San Valero comencé con una pequeña paliza, Monzón-Benasque, en bicicleta tras tomar un regional que sale a las 6:27 de Zaragoza y que casi pierdo. El sueño del madrugón desapareció al ver el estupendo día que me esperaba y las montañas a las que me dirigía:

Así que a lo largo de la mañana tras un puerto e iniciando el Congosto de Obarra la nieve empezó a estar más cerca. A continuación os muestro un monasterio escondido al principio del segundo puerto:

Aunque dudo que os animéis a hacer la excursión, es una zona preciosa, sin coches, poco explotada, carreteras sinuosas y que merece la pena visitar aunque sea expulsando malos humos :)


Y tras algún esfuerzo que otro...

...acabamos la ruta en Benasque. Os dejo aquí el perfil y el mapilla de la excursión para quien se quiera animar.

Y este fue el primer día estupendo, pero aún había más . La parte buena vino cuando el Comité de Sabios, mis padres, mis tíos y Gandul, mi querido felino, llegaron a Benasque de manera escalonada.

El segundo día, el equipo hizo una excursión de unas 5 horas por la selva de Tuasa. El desnivel es de unos 700 m. El camino se inicia junto al pantano de Eriste donde están unos cisnes majestuosos. Está marcado en amarillo y blanco (PR). Se penetra en el bonito y umbrío bosque, de las faldas del pico Eresué. Se llega a un prado tras el cual se toma una senda que continúa ascendiendo. La excursión tiene una magnífica panorámica: sierra de Chía, collado de Sahún:


y un sinfín de avellaneras y abedules nevados:


El tercer día, con el equipo reunido, doce en total, fuimos a la Renclusa: muchos se estrenaban con las raquetas, las montañas cubiertas de nieve como pocas veces, el día soleado y la nieve perfecta. La ruta seguida partió de los Llanos del Hospital, por el camino de invierno el cual se toma antes de llegar a la Besurta y subiendo por la ladera derecha del valle. El retorno fue clásico por la Besurta (fondo del valle). Unas cuatro horas y media de excursión y risas. Torpemente se nos olvidó la cámara de fotos, pero un amable señor nos fotografió y nos ha enviado lo siguiente:

Una buena cena, un roscón para mi madre que cumplía años, una partida de tabú y a dormir.

Por último, el cuarto día realizamos una breve excursión bajo nubes amenazantes en la cual mi querido Gandul, cuya custodia comparto con mi querido Perikin, también se animó. Y a pesar de lo que su nombre pueda insinuar, no fue nada gandul. La excursión se llama los Tres Barrancos, sale del propio Benasque y tras un ascenso de una hora tienes una gran vista de todo el valle:




2 comentarios:

  1. reverencias y cumplidos a la aguerrida ciclista-excursionadora (tb conocida como la mejor organizadora del mundo, diga lo que diga mami), por un finde más que especial, más que genial!

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  2. Yo una vez tuve un gato que decian que parecia un perro, pero lo del tuyo es inaudito: ¡un gato excursionista! Al mio le puse Casio porque desde el primer dia se subia a la cama a despertarnos, un nombre mas acertado que el de Gandul...

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