10 agosto, 2009

Pedaleando voy, pedaleando vengo de Islandia

Ya hemos vuelto! He hecho una rápida selección de las mil fotos que tenemos que os pongo a continuación. Viéndolas ahora me doy cuenta de que no reflejan la belleza de los paisajes, ni el frío que pasamos, ni la lucha contra el viento, ni las miles de canciones que cantábamos, ni las múltiples averías que tuvimos...aunque espero que os gusten de todos modos y ya os lo contaré todo en persona. Además, realizaremos una presentación remaja del viaje como en otras ocasiones.

Si ahora me preguntan por Islandia, diría que es lo más espectacular en paisajes que he visto, que los islandeses son muy majos, que son los reyes del termalismo, que está muy poco poblado y por lo tanto su concepto de ciudad está muy alejado del nuestro.

Las bicicletas fueron de nuevo una gran forma de explorar un país, a pesar de que el clima veraniego de Islandia no era tan confortable como otras veces. Para próximas aventuras salieron de nuestras bocas Turquía, Nueva Zelanda, Cánada, Japón...ya veremos ;P


31 julio, 2009

Noticias de Islandia V



Hola de nuevo! LLevamos unos días sin internet!Os dejo aquí un escrito de Nandini para que sigáis al día. Muchos besicos!!

Creo que hemos pasado los tres dias más duros del viaje. Tampoco penséis que hemos pasado penurias, solo que no hemos elegido los destinos más accesibles de Islandia. Durante estos dias hemos dejado las cómodas carreteras de asfalto cercanas a la costa, para adentrarnos en el interior, dirigiéndonos hacia el norte. Queríamos conocer una zona montanyosa llamada Las montanyas de colores. Pronto empezaron los primeros puertos por pistas muy bacheadas. Plim, plas, plum!, las bicis empezaron a romperse por todos los sitios. Bajando un puerto se reventaron varias cubiertas y lo conseguimos arreglar con el truco de Pedro: un trozo de botella de plástico y cinta americana. Resultado satisfactorio. Esa noche acampamos con frío en Holaskajol

A la manyana siguiente, partimos hacia el campamento de Landmannalaugar, que es como la Meca de todos lo montanyeros que quieren hacer rutas por las Montanyas de colores. Tardamos 9 horas en recorrer los 35km que había de un lugar a otro. La pista cogió altura y ya estábamos rodeados de pequenyos neveros de nieve, pero lo más duro de todo fue tener que cruzar unos 15 ríos con el agua por las rodillas, empujando las bicicletas con el peso de las alforjas. Los 4x4 se lo pensaban dos veces antes de cruzar. Pudimos cruzar algún rio pedaleando con carrerilla y manteniendo el equilibrio, pero en la mayoría tuvimos que descalzarnos, remangarnos los pantalones y sentir el agua fría y las piedras en nuestros pies a la vez que luchábamos contra la corriente del rio. Para terminar, los últimos 10km fueron con lluvia.

Empapados y con frío, llegamos a Landmannalaugar: una esplanada llena de tiendas de campanya, vehículos 4x4 y piedras. Sin que parara de llover, nos organizamos y montamos las tiendas. Pronto llegó la primera recompensa: las piscinas naturales de aguas termales a dos pasos del campamento. Ya estábamos más calentitos y contentos. También pudimos disfrutar del entorno formado por picos con nieve, volcanes y lagos. Esa era la GRAN recompensa. Lo llaman Montanyas de colores por los matices negros, verdes, amarillos, rojos, grisáceos y blancos de sus montanyas.

A la manyana siguiente, lo recogimos todo y continuamos pedaleando por este paraje. Nos detuvimos en el cráter de volcán más grande de Islandia: el Ljotipollur, que tiene un lago en su interior. La pista de arena negra entorpecía mucho nuestra marcha y nuestras bicicletas se hundían a menudo, pero no importaba, el paisaje era tan cautivador que el cansancio pasaba a un segundo plano. Por fín volvimos al asfalto, y con 70km en nuestras piernas, acampamos en Holaskogul. Allí, los duenyos del albergue nos cedieron amablemente su cocina y salón para cenar. También nos contaron algo sobre la tradición de los elfos y trolls en Islandia....

En fín, unos dias para recordar toda la vida. La belleza de los paisajes que hemos visto es tremenda, espero que las fotografías sepan captarlo.

Y aún nos queda más!, ahora seguiremos la ruta para conocer otros lugares como Gullfoss o Thingvellir.

25 julio, 2009

Noticias Islandia IV

6a etapa Kirkjubæjarklaustur-Skaftafel; 7a etapa Glaciar a tutti

Ayer tras 74 km y ver el inmenso glaciar durante horas de pedaleo, alcanzamos sus lenguas que bajan hasta el nivel del mar. En un camping con aguas termales hemos plantado el campamento durante dos noches, para descansar un poquillo. La etapa fue de nuevo con viento y poco lluvia. Las tormentas que se formaban durante el camino tuvieron la delicadeza de pasarnos de largo. El camping de Skaftafel está en pleno glaciar, varias lenguas se abren paso entre las montanas.

Hoy hemos ido a ver el lago de Jokulsarlon, donde el glaciar y el mar se juntan. Los trozos de hielo flotan en un lago de 300 m de profundidad, muchos de los pedazos son tan azules como el cielo y otros van cargados de sedimentos. Hemos visto varias focas nadando entre los icebergs y cientos de pájaros pescadores volando por la costa.

Para Roberto las ovejas son tal y como en la foto que has mandado y hormigas de momento no hemos visto.

Noticias Islandia III




Frío, viento y lluvia...pero maravilloso.

Desde el último mail que escribí hemos ido abandonando la zona costera y nos hemos ido acercando a los glaciares, por lo que hace más frío y nos encontramos con algún puerto de estos que te hacen apretar los dientes. Eso sí, impresiona ver tan de cerca los dos glaciares más grandes de Europa, con sus enormes lenguas de hielo mientras pedaleas por una carretera sobre suelo volcánico, con piedras y rocas que vienen directamente del interior de la Tierra.


4a etapa: Hvolsvöllur - Vik (93km)

Decidimos hacer esta etapa del tirón por ser totalmente llana, pero no nos esperábamos el viento, el chaparrón que nos empapó enteros y el puerto sorpresa del final. Esta etapa la disfrutamos especialmente ya que el horizonte cambió de golpe. Ahora empezábamos a ver las primeras montanyas y los glaciares de fondo. También hicimos paradas en unas cascadas enormes. Y al final llegó lo que todos nos temíamos: la lluvia. Nos pusimos los impermeables y seguimos pedaleando hasta que cesó, y acabamos con los huesos un poco calados.

Después de un puerto al 12%, llegamos a Vik y nos fuimos directos (sin montar las tiendas ni nada) a las piscinas termales. Allí, además de disfrutar y relajarnos, conocimos a Manuel, un chico de Salamanca que llevaba trabajando dos anyos. Estuvimos un buen rato hablando. Después de montar las tiendas, encendimos los hornillos e hicimos la cena.

5a etapa: Vik - Kirkjubæjarklaustur (73km)

Vaya nombrecito, no?

Antes de salir de Vik, subimos andando a unos acantilados para ver los famosos frailecillos o Buffins, unas aves marinas la mar de saladas que habitan en esa zona. Tras un buen rato dando vueltas, conseguimos encontrarlos y, lo que es mejor, fotografiarlos.

Al salir de Vik, vimos un tormentón justo en la dirección hacia la que pedaleábamos pero, por suerte, no nos mojó. Eso sí, el viento y el frío eran cada vez más fuertes y en ninguna de las paradas que hicimos, encontramos un lugar donde resguardarnos. Así que intentamos hacer el menor número de paradas posible para no enfriarnos. Pedro intentó explicarnos al técnica de relevos para cansarnos menos, pero creo que necesitará una segunda sesión y algo más de paciencia....

Cada vez estábamos más cerca de los imponentes glaciares, rodeados de campos de lava (secos) y grandes rios glaciares cruzan el territorio. Tras una interminable recta de 25km, conseguimos llegar a Kirkjubæjarklaustur. No nos dio tiempo de darnos un banyo en las termas, pero nos dimos una ducha en el camping.

Ah!, para los que piensan que estamos un poco locos por hacer esto, conocimos a un americano que esta haciendo una ruta parecida en bici, pero en el carro lleva su sitar y su perro. Nos dio un conciertazo de sitar en el comedor del camping.

22 julio, 2009

Noticias Islandia II

Lo que envíamos al periódico, by Nandini

2a etapa: Reikiavik-Eyrarbakki (62km)

Este es el dia en el que abandonamos la capital para pedalear hacia el este. Nos costó mucho salir de Reikiavik ya que, como muchas ciudades, las circunvalaciones, rotondas, etc, están hechas sólo para los coches. Pero bueno, después de tanto laberinto, conseguimos tomar la carretera que queríamos. A partir de este punto conocimos el que va a ser unos de nuestros principales "enemigos": el viento. La verdad es que no fue una experiencia muy agradable. Pedaleamos a lo largo de 25km por una carretera muy transitada, sin arcén y con muchísimo viento en contra. Menos mal que Juan volvió a pinchar (se me olvidó contaros que en la primera etapa también lo hizo), digo menos mal porque así nos dimos un respiro y acabamos con las últimas provisiones de frutos secos El Rincón (no hay patrocinio).

Bueno, después de esta carretera llena de tráfico y viento, cogimos otra hacia el sur mucho menos transitada. En esta ya pudimos disfrutar mucho más del paisaje 100% volcánico, con rocas negras, escasa vegetación que consistía en hierba, flores silvestres y musgo. También vimos una central geotérmica y unas pistas de esquiar. También llegamos a un lugar donde hay unas cuevas de 1300 metros de longitud, a las que sólo nos asomamos.

A lo largo de los últimos 20km, la carretera discurría paralela al mar. Nos llamaron mucho la atención unos pájaros que salían a nuestro encuentro dando "voces" de alarma y nos seguían unos metros. Nos imaginamos que sería para proteger su nido. Por supuesto, paramos un rato en la playa que sorprendía por su arena negra, tenemos unas fotos preciosas.

Al fín llegamos a Eyrarbakki. Es un pueblecito costero donde en tiempos estuvo el puerto más importante al sur de la isla. Sorprende por su arquitectura, que consiste en casitas de una o dos plantas hechas de planchas de madera, pero forradas con una especie de uralita. Da la impresión de que el pueblo es un decorado para una película. Montamos las tiendas en una pradera y nos dispusimos a encontrar un lugar donde comer algo caliente o poder echar unas cervezas. Misión fallida, parecía el pueblo fantasma. Al final compramos algo en la gasolinera y nos permitimos el lujo de tomar un cafe caliente en el único restaurante del pueblo...bueno, café y las cervezas locales. Muertos de frío y de cansancio, nos tomamos el bocadillo de salchichas con queso y ketchup, la tableta de chocolate y nos metimos en los sacos.


3a etapa: Eyrarbakki - Hvolsvöllur (67km)

Se nota que vamos cogiendo fuerza y todos seguimos muy bien el ritmo...a pesar del viento.

Salimos de Eyrarbakki y cogemos una pista que nos lleva por una zona ganadera. Me acordé mucho de Jasa (donde vivo), ya que aquí también están recogiendo la hierba y empacándola en rollos para guardarla. La ganadería en esta zona consiste básicamente en caballos y ovejas lanudas. A los 30km, llegamos a unas cascadas enormes bien bonitas donde aprovechamos para darnos un respiro. Allí vimos como un hombre andaba por la orilla y, estirando de unas cuerdas, sacaba salmones par ameterlos en un saco.

Luego volvimos a coger la carretera que dejamos al salir de Reikiavik, con el mismo flujo de coches y escasez de arcén. Nos llamó la atención que hay carril-caballo en los laterales. Bueno, pedal tras pedal, llegamos a Hvolsvöllur. Un pueblo algo más grande que el anterior en el que había......piscinas termales!!!!. Como os imaginaréis, nada más montar las tiendas, fuimos como balas a darnos un banyo. Lo pasamos genial. Había una piscina grande para nadar a unos 30 grados, otra más pequenya a 34, otra a 37 y la última a 41. También tuvimos la oportunidad de jugar como críos en un tobogán (todo un espectáculo para los tranquilos islandeses que difrutaban de su banyo termal...). Después del banyo, un magnun almendrado, cena copiosa y al saco.

Hoy seguiremos hacia el este. En el horizonte vemos el primer glaciar...impresionante. Lo malo es que no dan muy buen tiempo. Dicen que se avecina una bolsa de aire frío con nieve incluida. Como ímpetu e ilusión nos sobran, seguimos. A ver lo que nos pasa estos dias.